Viviendo sueños de alturas, viajando a Barbenuta

Viviendo sueños de alturas, viajando a Barbenuta
09/09/2018 BodegasSalas

¿Quien de vosotros no necesita en ciertos momentos romper con la monotonía , desconectar con vuestra realidad diaria, y vivir una experiencia que os guste y os recargue anímicamente? Pues yo sí, en estos momentos lo necesitaba, así que me he dicho, díselo a Pilar, coje el coche y que mejor manera de recargar tu cuerpo que acercarte a un pequeño pueblo llamado Barbenuta, situado a 1300 metros de altura en el municipio de Biescas, bajo la protección de los Pirineos, y visitar a nuestros amigos Pilar y Ernest y nos presenten su proyecto Bodegas Bal Minuta,  dos grandes personas que el destino nos ha puesto en el camino, de las cuales si quieres saber algo más solo tienes que pinchar en este enlace http://bodegassalas.com/compartiendo-suenos-desde-la-alturas 

Así pues, aquí estábamos, una mañana de un sábado cualquiera dirigiéndonos hacia el valle D’os Lucas para conocer esas viñas situadas a 1300 metros de altura y de las cuales había salido ese Blanco Vinos de las Nieves que tantos placeres personales y gastronómicos nos había proporcionado. Tras disfrutar de nuestra pequeña excursión por los Pirineos por fin llegamos a Barbenuta, un pequeño pueblo típico de la montaña Oscense, del cual vienen las raíces de Pilar, la cual estaba allí con Ernest , sus dos pequeños Mía y Manu , los padres de Ernest y otra gran protagonista, la abuela de Pilar. Con ellos como toma inicial de este maravilloso día fuimos a conocer el pueblo, el parlamento (lugar de grandes reuniones vecinales), la vieja escuela (en la cual volvimos a recrear en nuestra mente escenas nuestras del siglo pasado), la iglesia románica del pueblo…y como no el presente de sus sueños y sus futuros sueños.

Allí vimos los primeros viñedos que plantaron, variedades como la cabernet franc, riesling, gewurztraminer, chardonnay … se dan la mano y conviven con unas cuantas plantas autóctonas que esta pareja están estudiando. Por primera vez te das cuenta de aquello que ya te habían contado, de las primeras aventuras que habían tenido que ir superando, de como les había entrado una jauría de jabalíes, o aquella vez que les entraron una familia de cabras salvajes… y todo esto mientras levantas la vista y ves ese águila que desde las alturas nos observa con parsimonia como preguntándose quienes son estos que han osado interrumpir el silencio de mis dominios. Igualmente en Barbenuta nos enseñaron la nueva hectárea que estaban preparando para las nuevas vides.

Tras un merecido descanso y una deliciosa comida en el Restaurante El Montañés en Biescas , el cual os recomiendo que visitéis si alguna vez estáis por allí , fuimos al coche para recorrer los 50 kilómetros que les separan de Embún y ver unas garnachas centenarias que estaban trabajando y de las cuales, cuando su fruto haya dormido el tiempo necesario tanto en barrica como botella probaremos su Viña Balén, un crianza que nosotros pudimos degustar y estamos desando daros a probar a vosotros. Lo siento pero no diré nada más, no quiero romper el hechizo que estoy seguro que provocará en vosotros.

Poco a poco se nos fue echando el tiempo encima, y decidimos dejar para la próxima vez las vides en el valle de Arán y nos dirigimos de nuevo hacia Barbenuta, y como toda historia debería tener un final feliz, esta no podía ser menos, y tras una maravillosa velada hablando de vinos en el jardín de su casa con unas espectaculares vistas al valle probamos la sorpresa con la que esperamos deleitaros estas navidades. Probamos una de las 300 botellas del vino espumoso Manumía monovarietal de Riesling , ¿que mejor manera de terminar el día?.

Así que Ernest – Pilar, Pilar – Ernest, muchas gracias por el chute de adrenalina que me disteis, muchas gracias por parar el tiempo y lograr que desapareciera el fin de semana tan rápido (me tenéis que decir como lo hacéis), y muchas gracias de antemano por muchos días como este que estoy seguro que compartiremos.

Si de verdad queréis conocer más de su proyecto aquí os dejo su dirección http://bodegasbalminuta.es/

PD: Por cierto, dile a Mía que me debe un beso volador de los suyos.